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DATOS DE VIDA PRECARIA: CIUDAD Y DEPARTAMENTO DE TARIJA

1 Rupturas de relaciones departamentales con la ciudad

vista antigua de la calle Colón en la ciudad de TarijaEn nuestro artículo “Tarija: ocaso de una sociedad tradicional” hemos delineado a la ciudad de Tarija como sociedad en profunda crisis socio-económica y de identidad cultural. Examinando el desarrollo urbanístico de la ciudad hemos encontrado aspectos cuantitativos desgarradores, sobre todo desde los años 1976 y, asimismo índices de retroceso en lo cualitativo de la vida de los ciudadanos. En estas páginas nos detendremos en el análisis de los aspectos poblacionales de una ciudad nacida sin procesos económicos adecuados. Lo primero que impresiona al analista social es el cuadro poblacional del conjunto departamental.

Cuadro 1: Población del departamento desde 1950 al 1992

Fuente INE, 1992

Años
Totales
Porcentajes
1.950
126.752
2%
1.976
187.204
30%
1.992
291.407
48%

Sin embargo, el crecimiento al año 1992, no se debe a un desarrollo vegetativo de la población sino a las inmigraciones, que han aumentado sobre todo a la población urbana en los polos de la ciudad de Tarija, Yacuiba y Bermejo. Se asiste, por lo tanto, a la disminución de personas en el mundo agrícola con engorde de las ciudades de comercio, ubicadas en las zonas fronterizas con Argentina. Lo que resulta es un vaciamiento o estancamiento de brazos en el universo rural y un rostro urbano que se generaliza en los extremos del departamento y en los centros intermedios, que no son más pueblos de aglutinamiento de actividades sino realidades de tránsito y de comunicación vial. Se insume así la economía de subsistencia y se provoca la concentración de dinero en las poblaciones más numerosas que, a su vez, son consumidoras de servicios públicos, de salud, de escolaridad y de medios de comunicación. Tal cara "urbana", además de crear la contraposición con lo agrícola, no retiene la circularidad de los recursos que van a ubicarse en los extremos de las ciudades del interior del país y a países colindantes (Argentina, Chile, Perú y Brasil); además las ventajas, muy circunstanciales en la actualidad, pueden dejar hábitats fantasmas en situaciones de mejora en dichas naciones. Estas, por su parte, han consolidado su inserción económica en Bolivia con presencia de stocks alimenticios en La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y Tarija.

Cuadro 2: Población urbana en el departamento al 1992. (ciudad de Tarija y pueblos con más de 2.000 personas) Fuente INE 1992

Años
Pueblos de más de 2000 Htes.
Habitantes por localidad
Total habitantes
Porcentajes
1.950
16.398
8%
1.976
38.916
18%
1.992
Tarija
90.113
159.483
74%
Bermejo
21.394
Yacuiba
30.912
S. J. de Pocitos
3.593
Villamontes
11.086
San Lorenzo
2.340
Total
159.438

Cuadro 3: Población de inmigrantes con más y con menos de 5 años de residencia en el departamento de Tarija.
Fuente INE, 1992

DPTO de nacimiento
1987 (Población que recide más de 5 años)
%
1992 (Población que recide menos de 5 años)
%
Tarija
220.969
90.7
225.075
77.0
Potosí
4.900
2.0
18.689
6.4
Chuquisaca
4.107
1.7
18.068
6.2
Santa Cruz
4.011
1.6
7.019
2.4
La Paz
9.196
1.9
5.889
2.0
Cochabamba
9.174
1.1
Oruro
9.027
1.0
Resto del país
9.099
1.9
499
0.2
Exterior
9.991
1.4
5.127
1.7
Sin especificar
61
0.02
4.852
1.6
Total
249.008
100
291.407
100

En el último cuadro sobresalen 66.332 personas inmigrantes en el departamento, distribuidos en los tres polos urbanos que son ciudad de Tarija, Bermejo y Yacuiba; seguramente con la mayoría de los mismos en la ciudad de Yacuiba, la cual sobrepasa cualquier previsión estadística sea en el actual momento de bonanza, sea en su posible desenlace negativo como consecuencia del razonable reajuste del costo de vida en la otra banda que es Argentina.

La precariedad generalizada fomenta un triángulo urbano (ciudad de Tarija, Bermejo y Yacuiba), que aleja a los antiguos pueblos intermedios de su hinterland agrícola. El efecto es el debilitamiento de la sociedad rural que no puede sustentar una competencia de mercado con los mercados centrales. Por tanto, subsiste en ella el movimiento migratorio, sobre todo hacia la Argentina, que llega de un 30% a un 70% de los jóvenes y personas recién casadas. A causa de la excesiva urbanización como modelo de vida, incitado por los medios de comunicación y como solución de salida de la condición de proletarización, el mundo rural se vuelve angustioso. La ciudad, a su vez, asume la misma característica por los mecanismos de formación que le son propios, en cuanto a “urbanización sin contenidos económicos”, y por la movilización de las personas que se da por la fuerte concentración de individuos.

Tarija : ciudad receptora sin articulación hacia “afuera”

Por la perspectiva de análisis asumida, además del crecimiento del espacio urbano y aumento de personas, refiriéndonos tan sólo a la ciudad de Tarija, debemos también considerar la división por "edades" y por "actividades económicas" de la misma población.

Cuadro 4: Población según categoría de edad en la ciudad de Tarija. Fuente INE, 1992

Grupos de edad
Población
0-4
11.794
5-9
11.220
10-14
11.264
15-19
11.057
20-24
9.175
25-29
7.928
30-34
6.416
35-39
5.182
40-44
4.079
45-49
9.289
50-54
2.999
55-59
1.695
60-64
1.729
65-69
1.109
70-74
884
75-79
609
80-84
979
85 y más
994
Sin especificar
189
Total
90.119

Cuadro 5: Población ocupada según categoría de edad. Fuente INE 1992

Grupos de Edad Trabajadores
7-9
179
10-14
1.332
15-19
3.592
20-24
4.303
25-29
4.563
30-34
4.797
35-39
3.731
40-44
3.033
45-49
2.339
50-54
1.580
55-59
959
60-64
807
65-69
426
70 y más
512
sin especificar
0
Total
31.847

 

El dato que sorprende positivamente es el de las 31.847 unidades en situación de trabajo. Admitida la fuerte presencia de juventudes con un 50% inferior a los 19 años, significa que no hay falta de actividad económica en las familias; más bien se debería deducir que más personas de una misma entidad, gozan de ventajas laborales. Sin embargo, tal visión optimista cede cuando consideramos que los jóvenes entre 7 y 19 años son ya trabajadores en un número de 5.097. La falta de escuelas profesionales y la debilidad económica del contexto familiar inserta tempranamente en la necesidad de ganarse el pan de cada día. Las actividades económicas señaladas, de hecho, no ofrecen un concepto de sueldo substancialmente válido por el costo de vida; las actividades más se refieren a remuneración precaria.

Cuadro 6: Categorías ocupacionales según ingreso "fijo" y "eventual". Fuente INE 1992

 

Ocupación
Trabajadores con ingreso eventual
Trabajadores con ingreso fijo
Total población activa
Directivos de gobierno y de empresas
788
Profecionales, científicos e intelectuales
1.725
Técnicos y profecionales de nivel medio
2.775
Empleados de oficina y afines
1.873
Trabajadores de servicio, vendedores y afines
4.468
Trabajadores agrícolas, forestales
1.192
Artezanos y operarios de oficio
7.096
Operarios de maquina e instalaciones
2.948
Peones y trabajadores no clasificados
5.691
Fuerzas armadas
194
Sin especificar
2.757
Buscan trabajo por primera vez
340
Total
20.352
11.495
31.847

 

Nos permitimos “graficar” algunas situaciones que resultan de los cuadros globales presentados, deteniéndonos solamente sobre la situación económica y sus consecuencias en la programación del proyecto de vida del ciudadano.

Gráfico 1: Población con ingreso económico eventual y fijo

 

Fuente INE, 1992

Gráfico 1: Población con ingreso económico eventual y fijo en la ciudad de Tarija

La combinación del factor inmigración y de la imposibilidad de las realizaciones familiares connota bajas en las proyecciones demográficas, con implicaciones irreparables para el necesario aumento de brazos, lanzados a la conquista de nuevas tierras y, para la urgente ampliación del mercado interno. Sin resolver el problema migratorio no se dará la substancialización económica de la ciudad ni una solución positiva a las proyecciones de vida de los ciudadanos.

 

Gráfico 2: Población según grupos de edades hasta los 29 años: 1 (0-4), 2 (5-9), 3 (10-14), 4 (15-19), 5 (20-24), 6 (25-29)

 

Fuente INE; 1992

Gráfico 2: Población según grupos de edades hasta los 29 años en la ciudad de Tarija

El gráfico denuncia una distorcionada problemática muy propagada por el gobierno y las ONGs, es decir la disminución de la población por mortalidad infantil, que es lo que justifica toda intervención de la “planificación familiar”, sostenida por organizaciones internacionales. Si ésto es verdad, cierta es también la pérdida de ciudadanos en edad laboral que, al no encontrar trabajo, son empujados a la emigración, lo que determina la reducción de las posibilidades de programación de vida familiar, dando un fuerte e inusual número de personas solteras y de postergación del matrimonio.

Gráfico 3: Población soltera desde los 15 años hasta los 34 años: 1 (15-19), 2 (20-24), 3 (25-29), 4 (30-34)

Fuente INE, 1992

Todo lector se dará cuenta que nuestro discurso queda inacabado. Finalmente tal es la situación que se remarca por la falta de consolidación de una lectura sistemática e interdisciplinaria sobre la ciudad y el departamento de Tarija. Algunos observadores, encerrados en el marco de las novedades económicas urbanas, pueden afirmar que existen realidades mejores del pasado. Si tal afirmación es verdadera, también resultan más claras las insuficiencias. Menos aún creemos que tales novedades puedan vislumbrar una sanación de las negatividades. Lo fundamental será rearticular la dimensión interna restableciendo la “sociedad agrícola” reponiendo fuertes centros intermedios. La desproporción entre territorio y habitats (o la anulación de los últimos en aquel) es el problema fundamental: no por ser residencia cualquier lugar sirve para una contextura económica.

Revertir la situación implica reconquistar los territorios internos respecto a los periféricos (disminuyendo la presión sobre Yacuiba y Bermejo). Asimismo aumentar la consistencia demográfica necesaria para incentivar nuevas actividades económicas. Tan sólo así puede darse un efecto de industrialización que canalice lo agrícola y lo comercial, connotando un mercado interno capaz de abrirse a las entidades económicas colindantes.

 

P. Lorenzo Calzavarini

Centro Eclesial de Documentación
Tarija, 11 de marzo de 1997

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