sello
logo CED
Centro Eclesial de Documentación
Convento Franciscano de Tarija
sello
Inicio | Centro Eclesial de Documentación | Artículos | Ebooks | Artículos Cántaro
Documento sin título
 

Fray Pedro de Anasagasti
(Biografía de un ciudadano del mundo)

Fray Pedro de AnasagastiEl P. Pedro de Anasagasti, sacerdote franciscano, nació en el pueblo de Bermeo (España), el 5 de Enero de 1920, cuando se acercaban los nubarrones de los conflictos europeos. La post-primera guerra mundial, la guerra civil española, la segunda conflagración mundial, además de los profundos movimientos de independencia de India y África, que determinaron un contexto de pensamientos trágicos a nivel universal.

Las posturas intelectuales se marcaron por rasgos de tajante negación en los planos literarios, filosóficos y sociológicos. La reflexión teológica, al contrario, abandonaba las fronteras apologéticas para ponerse en reflexiones existenciales sobre el acontecer de las vicisitudes humanas. Todos esos espacios, tomados en su globalidad, formaron los ríos que encontraron su término y nuevas aperturas en el Concilio Vaticano II, iluminado por la carismática figura del Papa Juan XXIII. Muchos otros líderes políticos y religiosos consolidaron los rasgos del espíritu de la modernidad, siendo a su vez víctimas de reacciones que miraban siempre la presencia de enemigos.

La sucesión de los acontecimientos fue cerrada y sin respiro. Para un joven europeo (en este caso también hispano) y de raíces populares era difícil programar en aquellos años un proyecto de vida. Así fue para Pedro que iniciaba estudios en la Escuela de Comercio de Bilbao. Su pueblo natal, Bermeo, es puerto de pescadores y las proyecciones del joven iban hacia el encierro en una oficina. La vocación franciscana cambió totalmente su rumbo de vida, poniéndolo en un curriculum más popular y, a la vez, más universal. Tales características guiaron su vida sacerdotal (ordenado en Aránzazu en 1944) anotando posteriormente estudios musicales (Madrid), misionológicos (Roma), derecho canónigo (Comillas) y periodismo (Navarra 1968).

Si una motivación puede explicitarse en su decisión de ser franciscano y sacerdo­ te, seguramente la podemos ubicar en la dimensión del arte y la comunicación. La preparación humanística fue muy sólida en literatura antigua y moderna, lenguas y artes. La sucesión de los títulos universitarios muestra, de hecho, un conjunto de propósitos bien planificados y canaliza dos, más que por un concepto de trabajo, hacia una trayectoria de vida que se realizará en su ser profesor, escritor y ciudadano del mundo.

Su origen vasco, cerrado entre montañas, orillas de mar y un pueblo tenaz, lo llevará a diagramar dos virtudes que lo acompañarán toda su vida: paciencia y valentía. Asimismo los largos años pasados en el santuario de Aránzazu, como director de la revista Misiones Franciscanas, lo mantendrán en relación constante con el mundo entero, según trayectorias franciscanas; y particularmente con Corea del Sur, Japón, Marruecos, Bolivia y el Caribe. Tantos horizontes vastos y novedosos, no lo limitaron a ser sólo redactor de noticias, sino a la programación de hacer conocer importantes historias de países y aspectos socioculturales de pueblos. Por eso fue viajero en los puntos de conflictos mundiales: Rusia, Corea, África, Palestina y Europa. Sin embargo, siempre quedaron enfatizados por él, como lugares inspiradores de su pluma: Aránzazu, Bermeo, Asís, Roma y Santander. Fueron los territorios v estaciones de su alma.

La llegada a Bolivia en 1983 no se debió a obediencia ni a circunstancias. El la escogió por la exuberancia de vida reflejada en el Beni. Allí, en Santa Ana de Yacuma se hizo cargo de inmediato de la dirección de la radio local, se trasladó luego a Cochabamba. La centralidad de esta ciudad lo llevó a asumir todos los niveles de la comunicación. Interesante fue para él en contrarse con un pueblo, que lo provocó a emprender otros géneros de estudios.

El amor a la historia lo condujo por los caminos del franciscanismo boliviano, editando una síntesis de los quehaceres eclesiales actuales, desde la mirada del pasado. El libro fue: Los Franciscanos en Bolivia. Tesoros de Bolivia es la redacción poética del andar del pueblo en sus afanes y alegrías cotidianos. Otras obras se sucedieron: Evangelización del Beni, Bolivia a vista de corazón, Radiografía de Bolivia. Tales éxitos decidieron a la "Academia Boliviana de la Lengua" a nombrarl e miembro "académico de número".

Colaboró en los diarios y revistas más conocidos: Presencia y Signo. No descuidó la literatura menor como boletines, artículos, notas y conferencias. Siempre presente su participación en transmisiones radiales y televisivas, dejó para el archivo de San Francisco aproximadamente 2000 cassettes.

Su vida cedió de improviso, el primero de julio, con inicio de una neumonía. Llevado al Hospital Obrero, fue transferido después a terapia intensiva del Hospital San Juan de Dios. El mal se generalizó, priv ándolo de la comunicación verbal por unos días. Se expresaba con miradas y silencios. Murió el día domingo, 13 de Julio, a las 9:00 Hrs. de la mañana. Su vida, vivi­da intensamente, terminó en la fiesta dominical que es celebración del misterio pascual.

Centro Eclesial de Documentación Tarija, 15 de Julio de 1997

P. Lorenzo Calzavarini

 

logo centro eclesial de documentación
Centro Eclesial de Documentación
e-mail: ced@franciscanosdetarija.com
teléfono/fax: 00591-4-6644909
Tarija-Bolivia