sello
logo CED
Centro Eclesial de Documentación
Convento Franciscano de Tarija
sello
Inicio | Centro Eclesial de Documentación | Artículos | Ebooks | Artículos Cántaro
Documento sin título
 

AÑORANZA DE RAICES E INVOCACION DE DESTINO
(las últimas poesías de Roberto Echazú)

1. Lo recóndito de la palabra “poética”

Umbrales (Ed. Artes Gráficas Latina, La Paz, 1998) son los últimos poemas de Roberto Echazú que conforman un libro, diagramado con la esencialidad de escritura y sopesada ternura a las cuales nos ha acostumbrado el autor. Su título puede explicarse con una referencia al primer “poema” donde el contenido de Umbrales es vivido en las oposiciones entre “amanecer” / “anochecer” y felicidad / tristeza. Así la connotación de “límite” entre espacios vitales, objetivos y subjetivos, corre en todo el universo simbólico de la Obra.

Sobre tal contraste sincrónico se eleva la dimensión diacrónica. Ella desarrolla momentos de vida, que son las tres partes del texto y donde cada una comprende, a su vez, tres meditaciones, cerradas en sí. Sin embargo, en su unidad desglosan una línea melódica, que nace en contemplaciones de vida y decrece hacia imágenes de muerte. Entre inicio y fin va la otra (segunda parte), que se compone de situaciones de ruptura de diálogo en hermandad, relaciones humanas y amistad. La fuerte conexión entre la tercera y la segunda parte hace que ya desde los cantos iniciales se trunquen las elevaciones del canto. Inmediatamente se perciben los sentimientos de vacío en los alrededores subjetivos (afectivos) del poeta que, a pesar de indicar espacios de casa, repiten temas de soledad.

Un canto triste modula himnos elegiacos de soledad, de incomunicación y de contemplación de lugares de muerte. Para el poeta se dibuja un definitivo esquema de vida, donde el juego del tres (las tres partes, subdivididas cada una en tres sub-temas) no es recurso técnico sino lenguaje numérico de lo “acabado”, que substituye la significación bíblica de perfección. Un pensamiento de ocaso guía, por tanto, la autobiografía del poeta, donde el logos testimonial logra hacer pasar del destino individual al destino de todos. La complicidad entre palabras y vida dice que, más allá de las apariencias, la vida no vive de sí misma sino de aquel suplemento de significaciones que sublima nuestras raíces y nos abre a la invocación del más allá de la muerte: ¿será la vida conjunto biológico o conciencia de ser?
 
2.   Las estaciones del alma

La soledad (I Parte) para Roberto Echazú no es estancia de vida sufrida. La ironía cubre los espacios del vacío existencial, ligando su destino personal a elementos de la naturaleza, humanos y cósmicos. No importa lo cerrado de la vida; lo que es esencial para ella es el establecer términos de compañía: no en la sonrisa fácil sino en una puerta que se abre y en una estrella que ensancha el patio de tu casa. Finalmente la libertad o la plenitud son sólo deseos; siempre la felicidad anda con la amargura y lo sufrido con alguna alegría. Las mismas estrellas son puntos e inmensidad: altas en el cielo, son luces solitarias perdidas en el universo.
 
La ruptura (II Parte), que es incomunicación de encuentro, está connotada por la agresividad. Esta, sin embargo, no es anónima: tiene el nombre de Caín, está ligada al semen que mantiene las herencias humanas y tiene rostro de mujer. La enemistad toca todos los sentimientos. Hasta el sexo no es juego sino gestos que significan lo contrario de las acciones que el cuerpo cumple. Para Roberto la situación que, quita las significaciones a la Gracia (Providencia de Dios en nosotros), al Pecado (sentido de lo incumplido) es “el derrumbe de Dios” y el surgir del “silencio / sin dogma / del crimen / interminablemente.” El olvido es el peso de la condena para los que no vivieron. Muertos y cementerios están unidos en un único destino. Lo que redime es el espacio de una capilla, que es redención porque es renovación de los deseos y por la memoria de “sacrificio” que encierra.

3. Indice de temas obsesivos

Soy amigo de los cantares de Roberto Echazú. Entiendo, sin embargo, que querer explicitar el por qué es en parte traicionarlos. Las anteriores composiciones poéticas de nuestro autor eran himnos que relataban momentos de vida sin presunción de lectores. En Umbrales, Roberto nos incluye en sus versos que destacan complicidad de camino común. A cada uno nos ha tocado pasar por estaciones del alma y poner fin a afanes e imaginaciones. Lo precario del tiempo y del espacio nos ha obligado a superarnos o ha tomar conciencia de nuestro decaimiento.

El segundo proceso es el más presente; lo que impone una dimensión de misericordia para con nosotros. Nuestras verdades dibujan el submundo que llevamos dentro y que no pueden ser proclamadas. Roberto Echazú en Umbrales lanza relámpagos de luces que aclaran tales obscuridades. La trama elegiaca de la escritura es la que une raíces y destino en invocación de no-condena de lo que somos.

En la madurez de la vida toda verdad dicha es acción pedagógica. El comunicarla en himnos poéticos es recorrido de redención, donde el sin-sentido se transforma en las imágenes que fueron pasos de nuestros deseos.

Tarija, 22 de Septiembre de 1998.

P. Lorenzo Calzavarini
Director Centro Eclesial de Documentación

Nota.- Cántaro en su número 130 publicó “La copla en la obscuridad” (poesía de Roberto Echazú) que era la presentación de su libro Inscripciones. Se lo repropone para ofrecer una imagen global de la poesía de este autor.

Reproducimos también los dibujos de Enrique Demetrio (1 - 4), artista cubano, especialmente diseñados para los libros de Roberto Echazú Gabriel Sebastián y Humberto Esteban y de Luis Zilveti para Akirame (5 y 6).

logo centro eclesial de documentación
Centro Eclesial de Documentación
e-mail: ced@franciscanosdetarija.com
teléfono/fax: 00591-4-6644909
Tarija-Bolivia