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Convento Franciscano de Tarija
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El libro del P. Gerardo Maldini:
“Franciscanos en Tarija y… más alla”

1. Escribir es Vivir

Cuando un libro -bien pensado y escrito- habla de la vida, su composición es como una obra sinfónica. Desde el inicio se percibe el estilo, la inspiración, el ritmo y, sobre todo, el sello del autor. Evidentemente -manteniendo la comparación- depende de la sensibilidad de quien escucha el percibir la musicalidad específica. El gusto musical es captar en un momento y en la sucesión de los momentos un discurso global. El placer corresponde a añorar, sufrir y cantar, con las notas de otros, nuestra propia vida. La historia, como la música, no se repite. Ella retranscribe biografías personales y colectivas y son los acordes los que modulan cantos diferentes retranscribiendo siempre musicalidades.

No resulta extraño que un sociólogo recurra a espacios poéticos. El caso es que el objetivo de esta reunión es la presentación de un libro que precisamente recoge etapas históricas y se entretiene en las ocasiones que matizan actores y presencia franciscana en Tarija: como una relación entre melodías y musicalidad. El autor es el P. Gerardo Maldini quien aplica a sí mismo una dimensión de "doble patria": una de nacimiento (Italia) y otra de elección (Bolivia). El escribe una historia religiosa institucional, hecha de biografía y de experiencias personales que se refieren a esta última. Aquí el concepto de elección implica asumir un pasado, una vivencia específica. El autor como franciscano, reelabora el franciscanismo en su relación con Tarija.

2. Grandes Jalones

Las ocasiones son los hechos que hacen de los franciscanos de Tarija, tarijeños. La historia del convento y las biografías son semblanzas de la ciudad. El convento y los franciscanos son parte de ella. Las ocasiones no son momentos separados, sino momentos inmersos en una evolución coherente. La ciudad hizo el convento y el convento hizo a Tarija. La coherencia entre las partes del libro viene desde ese nacer, desarrollarse e irse al "más allá".

La primera parte del libro evalúa el tiempo lejano de la Villa de San Bernardo y los autores son Manuel Mingo de la Concepción, Antonio Comajuncosa y Alejandro Corrado. Tres autores, tres etapas, pero siempre un mismo espíritu que es la presencia fran­ciscana. Esta historia desde el convento tiene un suplemento de verdad: no se trata tan sólo de la creación de Tarija española, sino también de una Tarija ya en un contexto latinoamericano, charqueño y boliviano. Los franciscanos la vinculan en sus diferen­tes dimensiones: hispánica y "salvaje". La acción, desde el conven­to, es regional y, a partir de 1755, es chaqueña. Tarija, desde la dimensión franciscana, llega a las tierras de "adentro"; y ella no es sólo un territorio, sino un hábitat latinoamericano: una ciudad apacible y bella con sus instituciones civiles, políticas, militares y religiosas. Son estas últimas las que construyen, sea por las opor­tunidades que le ofrece el sistema colonial sea por su consistencia interna, un núcleo generador de ser. La contextualización de esta trayectoria es marginal a la de Potosí: lugar de crueldades y de imposiciones económicas y, al contrario, la de Tarija es, sobre todo, humanística: el propósito es hacer de su ciudad un centro de convivencias humanas y cristianas. Las instituciones socio­económicas, la creación del Obispado y el progreso como rasgos de modernidad son jalones que nos dan la estructura de su configuración última. Es la conclusión de un proceso visto en su globalidad y que las páginas del P. Maldini relatan poco a poco para mostrar la cara humana de la ciudad de los hombres.

3. Semejanzas y Diferencias

La segunda y tercera parte se entretienen en el convento en sí y en su iglesia. Es una historia institucional en su cara de "adentro" y en su cara de "afuera". Los franciscanos llegan el 4 de mayo de 1606 y sus humildes orígenes corresponden a lo que una ciudad, alejada y sin movimiento económico fuerte, puede donarles. En 1755 nace el Colegio de Propaganda Fide donde se acentúa la dimensión regional. La vida de "adentro" es austera y también cambiante. Por eso se acepta que los compromisos de "afuera" rompan las vivencias de "adentro". Así el convento pasa de lo colonial a lo republicano y a lo moderno.

La pregunta es cómo puede mantenerse en situaciones tan cambiantes una institucionalidad firme. Cada capítulo del libro responde: la economía del convento y sus costumbres viven de la forma de vida franciscana. Lo que significa que los trabajos en huerta, el mendigar y la biblioteca son modales de vida pobre y sabia. Las sucesivas reconstrucciones del convento son preocupaciones de los frailes, pero obras de la ciudad.

El signo más fuerte de esa presencia en Tarija es el templo. De aquí se reconstruye la totalidad de la vicisitudes que puede vivir la ciudad y el templo no es sólo espacio litúrgico, sino cultural e incluso político. La ciudad colabora en la construcción y el embellecimiento de la iglesia y, desde estas actividades, se reconstruye una psicología social. Cambian las estructuras murales, se transforman los altares, se amplían espacios, se crean camarines, se pintan rostros de santos para acoger una dimensión popular y recrearla en vista a la acción.

4. Antiguos y Nuevos

"Franciscanos en Tarija y ... más allá" corresponde a la cuarta y quinta parte del libro. Son biografías personales y colectivas que relatan el actuar del espíritu franciscano. Las principales semblanzas corresponden al arte, al momento misionero organizador, al humilde hermano lego animador en todo y al apologeta de los tiempos modernos. Fray Francisco Miguel Mari es el arquitecto y todo lo artístico en el convento es obra suya. Padre Antonio Co­majuncosa es el organizador de la actividad misionera y, para él, el convento es el "cuartel general" de los franciscanos. Por defender los territorios misioneros pertenecientes a Tarija se enfrenta al Gobernador Viedma con pliegos en la Audiencia y al Rey. Fray Miguel José Arizmendi es el potosino en Tarija que se hace mendigo, después comisionado de paz entre los Chiriguanos, encargado de la economía en Potosí y escribano de los superiores. Padre Juan José Matraya y Ricci presenta las dimensiones de la fe en una época moderna. Muere lejos, en el convento de Lucca (Italia) en 1840. Desde este mismo convento llegarán los grandes misioneros del Chaco en el momento republicano.

El "más allá" es toda la actividad de los tiempos actuales en la serranía del Chaco. Profundos cambios, provocados por la guerra y por las migraciones internas, han reestructurado la geografía y el hábitat antiguo. A partir de 1940 se empieza a reconstruir el terri­torio chaqueño alrededor de la riqueza del petróleo. El Chaco es ya Vicariato Apostólico desde 1919, pero su actividad se complementa siempre con el convento de Tarija. Las emergencias más connotadas son Villamontes, Cuevo, Macharetí, Camiri y surgen nuevos conflictos sociales. Enfrentar a la modernidad requiere de una infraestructura especializada; a las parroquias se conectan escuelas, acción hospitalaria y trabajo social que precisan de una presencia femenina. Llegan las Hermanas Misioneras Franciscanas del Niño Jesús, las Hermanas Clarisas Franciscanas Misioneras del Santísimo Sacramento, historias que, por sus connotaciones de bondad, logran amalgamarse profundamente con la realidad boliviana.

La sexta es la última parte del libro donde se relatan recuerdos y experiencias personales del autor. Lo personal se hace fuerte y dinámico por estar inmerso en una tradición. Las escuelas de Cris­to, el retorno al Chaco y hasta las muertes de hermanos empujan al P. Maldini a retranscribrir la historia. Ya estamos en la filigrana de nuestros años y el escribir es una invitación a reconstruir y a encontrar nuevos actores que alienten y hagan revivir aquella gran tradición. Los tiempos han cambiado y las realidades son necesidades desde el pueblo. Retomar y organizar en función de otra etapa histórica es el desafío de la actualidad: lo que hicieron nuestros mayores es responsabilidad de asumir nuevos problemas. Este deber de los franciscanos incluye también deberes de otras instituciones: estatales, civiles y socio-económicas. A cada una co­rresponden modalidades de acción específica, pero el común denominador debe ser el espíritu que les empuja a actuar: estar al servicio de los pobres y los que sufren injusticias.

5. Un Libro: Fuentes del quehacer histórico

La idea del P. Gerardo Maldini se concretiza en un libro elegante en su presentación y bien tupido de fuentes documentales. Más allá de éstas, las páginas se alimentan de la gran capacidad mnemónica del autor que entrelaza informaciones de varias generaciones de sacerdotes. Las conversaciones conventuales, las tertulias con personajes de Tarija y colonos del Chaco son el suplemento de verdad necesario para fundamentar el dato histórico.

P. Gerardo, por su profunda vivencia y afán por esclarecer los acontecimientos humanos, es documentalista y fuente de autoridad.

Sus fuentes son originales y todas son del convento. Aquí resalta otra característica de los franciscanos en Tarija: un sentido de res­ponsabilidad que siempre está anotado y signado en el documento. La historia no es sólo vivir de ella, sino que es una responsabilidad hacia el futuro; por eso escribir es un deber.

La herencia que nos han dejado los franciscanos de Tarija es un patrimonio cultural y religioso que debemos conservar y vivificar ulteriormente:

  • El museo es la arqueología psicológica de una institución reli­giosa que organizó elementos para expresar su espíritu y para dar a conocer su vida. El museo ocupa los ambientes de la antigua enfermería y los cuadros, los muebles y los enseres relatan momentos de vida conventual, de trabajo y de acciones litúrgicas con el pueblo.
  • La biblioteca es un conjunto de libros que documentan la búsqueda de una preparación y sabiduría para la acción. El lugar preeminente que ocupa en el convento, explica las preocupaciones y las motivaciones de la acción franciscana.
  • El templo es la obra que más ha cambiado y que ha sido la relación más contínua entre el convento y el pueblo. Observar­lo en su conjunto simbólico es reahacer la historia, pero también es rescatar una cultura, una psicología que se ha vivido de tiempo en tiempo.
  •  El archivo es el ambiente más sacral y humano del actuar franciscano en Tarija. Pleitos, resoluciones, realizaciones, cuentas, cartas, directivas de los superiores, retranscriben lo cotidiano en su discontinuidad y en su perenne andar: nunca lo sacral se ha manifestado tan humano.

A manera de conclusión: un material fotográfico cierra la obra. Las imágenes antiguas y modernas tienen su explicación de con­tinuidad en el texto mismo. Hemos caminado velozmente en la his­toria. Un libro es un momento para pensar que requiere largo tiempo. El P. Maldini ha intercalado su laboriosidad con estos momentos de reflexión. Los varios capítulos han sido escritos a lo largo de muchos años y ya publicados en periódicos. Las ocasiones han sido relatadas y el "sujeto histórico" que lo animaba ha sido develado bellamente por el autor: "Franciscanos en Tarija y... más allá", unidos en la construcción de una historia patria.

Tarija, septiembre 1988.

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