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ENCYCLICAS O CARTAS CIRCULARES
DEL P. FRAYANTONIO COMAJUNCOSA (1794-1801)

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/ 34r / ENCYCLICA QUARTA

Dirigida á los PP adres Conversores de Cabezas, Piray, Florida, y Abapó, para que, exortando á sus Indios, les apronten de lo necesario para entrar á las Misiones de adentro, y contener á aquellos Indios q u e se alzaron.

RR everendos PP adres Conversores de Cabezas, y Piray, Florida, y Abapó

Por quanto tengo aviso del Señor Comandante del Fuerte de San Carlos(177) sito en el Pueblo de Saypurú con fecha del 23 del corriente, de que los Indios de aquellos Pueblos, y Misiones están muy alzados, y necesitan de pronto socorro, como lo certifican al pie por su Oficio los PP adres Beltran, Alonso, Truxillo, Coll, Concellón, y Blay, quienes por lo mismo significan haver desamparado sus Misiones por salvar sus vidas: y me suplica mande á VV uestras RR everencias le enbíen quanto antes, y sin pérdida de tiempo, caminando de día y de noche á todos los Indios de sus respectivos Pueblos, que sean posibles, y q u e los despachen á aquel Fuerte. Y suplicándome igualm en te el Señor Subdelegado de Santa Cruz (178) con orden, y Oficio del mismo día 23 del corriente me sirva prevenir á VV uestras RR everencias concurran por su parte á la pronta marcha de quantos auxilios se remitan de su orden para Saypurú, y que tengan prontos, y dispuestos Indios Flecheros escogidos por sus Pueblos, por si la urgencia exigiese el ocuparlos. Por tanto mando á VV uestras RR everencias congreguen prontam en te á los Indios de su cargo, exortándolos al cumplimiento de la voluntad de los Mi- / 34v / nistros de su Real Majestad, y animándoles á que se armen de valor, y espíritu para defender á los PP adres Conversores, y suprimir el orgullo, y atentado de aquellos Bárbaros enemigos, como invictos Soldados, y fieles vasallos del Rey N ues tro Señor; den todas las providencias necesarias, para q u e al punto se pongan en camino bien armados, y prevenidos del socorro necesario, y se encaminen derecham en te á Saypurú, donde esperamos se portaran con aquel valor, y buen éxito q u e deseamos. Y para q u e me conste, me darán parte de su obedecimiento, remitiendo esta sin tardanza alguna de una Misión á otra.

N ues tro S eñ or gu ard e á VV uestras RR everencias ms. as. Abapó 24 de Marzo de 1796.

Fr ay Ant oni o Comajuncosa.
Comis ari o y Pref ect o de Mis ione s

NOTA

En virtud de esta se juntaron prontísimam en te cerca setecientos Indios Flecheros de las quatro mencionadas Misiones, de los quales los de Cabezas q u e ganaron la delantera llegaron hasta Mazavi, donde tuvieron orden del d ic ho Comandante para que se regresasen por no tener ya necesidad de ellos, lo q u e executaron todos.

 


/ 35r / ENCYCLICA QUINTA

Dirigida á los PP adres de las Reducciones q u e se mencionan, para que administren el Sacram en to de la Penitencia á los Soldados del Fuerte de S an Carlos sito en Saypurú.

Fr ay Antonio Comajuncosa de la Regular Observ anci a de N uestro P adre S an Francisco, Predicador Ap ostóli co, Comisario y Prefecto de las Misiones correspondientes al Colegio de Propag and a Fide de N uestra S eño ra de los Ángeles de la Villa de Tarija: Á los amados PP adres Conversores de las Misiones de Mazavi, Ygniri, Tacurú, Saypurú, Tapuitá, Tacuaremboti, Ibirapucuti, Piriti, Obaig, y Parapiti salud, y Paz en N ues tro S eñ or Jesu Christo.

Por quanto recibimos una carta del S eñ or Subdelegado de Santa Cruz D o n Antonio Seoane del tenor siguiente: =

El S eñ or Governador Intendente de esta Provincia(179) en Oficio de 24 de Mayo último me traslada el siguiente superior Orden del Ex celentísi mo S eñ orVirrey del Distrito: En vista de los Informes de V uestra S eñoría lo representado por el Cabildo de S an ta Cruz, y lo expuesto por el S eñ or Presidente de Charcas, con los varios documentos en parte iguales, que cada uno de por sí ha remitido agregados á sus solicitudes, con motivo de la competencia subsitada por el Subdelegado de Tomina de la Intendencia de Charcas con la del cargo de V uestra S eñoría en materia de Jurisdicción en las Reducciones q u e expresan, sobre que recaió decisión de la R ea l Audiencia de la Plata á favor del expresado Subdelegado, de q u e se reclama ante esta Superioridad; he resuelto por decreto de este día, q u e entretanto sobre la materia se toman los conocimientos necesarios, se- / 35v / gún lo quiere su gravedad, y que con presencia de todo otra cosa se resuelve, quedará en suspenso la determinación dada por esa R ea l Audiencia en el presente asunto, y reducidas las cosas al estado q u e tenían antes de su pronunciamiento, reponiéndose lo q u e huviese inovado. Lo q u e prevengo á V uestra S eñoría para su inteligencia, quedando en la de que con esta misma fecha lo aviso al S eñ or Presidente de Charcas, y al Cavildo de Santa Cruz para su cumplimiento= Dios guarde á V uestra S eñoría m ucho s a ño s. B ueno s Ay re s, 15 de Marzo de 1796. Pedro Melo (180)de Portugal. = S eñ or Gover nad or Intend en te de Cochabamba.

Lo que paso á noticia de V uestra S eñoría á fin de q u e se sirva comunicarlo á los RR everendos PP adres Conversores de las nuevas Conversiones de esa Cordillera, para q u e estén enterados de que corresponde el distrito de ellas á esta Subdelegación. = Dios gu ard e a V uestra R everencia m ucho s a ño s como deseo. S an ta Cruz y Junio 26 de 1796. = Antonio Seoane = M uy R everendo P adre Fr ay Ant oni o Comajuncosa, Comis ari o y Pref ect o de Mis ione s.

Y porque el mismo S eñ or Governador Intendente con fecha 26 de Abril del mismo año me insertó otra carta de Oficio del mismo Ex celentísi mo S eñ or Virrey, en q u e le encarga excite por medio de los correspondientes Oficios el zelo de los religiosos de esas Misiones, y el de sus Prelados (como lo hizo) para q u e administren el Sacramento de la Penitencia á los Soldados del Fuerte de San Carlos de Saypurú; y q u e les haga entender la extrañeza q u e causó á aquella Superioridad la resistencia q u e según se le comunicó se havía hecho á prestarse á una obra tan piadosa, y santa, y tan de su obligación por todas consideraciones, como más largam en te consta del mencionado Oficio fechado en Buenos Ayres á 27 de Febrero del corriente año; sobre lo q u e tenemos hechas las defensas correspondientes hasta el pleno convencimiento.

/ 36r / Por tanto deberán VV uestras RR everencias conformarse con el mencionado Decreto de su Ex celenci a en orden al reconocimiento de Jurisdicción, atribuiéndola al q u e la tenía antes de la determinación de la R ea l Audiencia de Charcas, sin quitar, ni añadir cosa alguna, hasta la última determinación, y declaración de aquella Superioridad, portándose en todo, y por todo como antes en todo lo relativo á este reconocimiento. Y siendo muy justo q u e los PP adres Conversores de Saypurú, y los de las Misiones inmediatas administren á los Soldados de aquel Fuerte el Sacram en to de la Penitencia: por tanto mandamos á VV uestras RR everencias que siempre que se les presente alguno de dichos Soldados pidiéndoles el mencionado Sacramento, le oygan en penitencia, y tomen su confesión Sacramental con aquella buena voluntad, y espíritu que son inseparables de los Varones Apostólicos: pero queremos que en la administración de este Sacramento sigan las sentencias, y doctrinas más seguras, y más probables, como lo tenemos intimado, y mandado por varias constituciones hechas en los Capítulos generales (181); examinándolos rigorosam en te sobre la Doctrina Cristiana q u e no les es licito ignorar, y negando la absolución á los q u e fueren indignos de ella, según la sana Doctrina Moral Christiana.

Por lo q u e usando de las facultades, q u e concedió el Sumo Pontífice Pío sexto á todos los Comisarios Prefectos de Misiones, y de la q u e nos comunicó el Cabildo Eclesiástico de S an ta Cruz en sede vacante; concedemos á todos VV uestras RR everencias licencia para administrar el Sacramento de la Penitencia en qualesquiera de esas Misiones á los Soldados, y otras qualesquiera Personas por ambos sexos, y absolverlos de cualesquiera pecados, aunq u e fuesen reservados al Obispo, ó á la Silla Aposto- / 36v / lica, y de qualesquiera censuras, aun de las contenidas in Bulla Cænæ , la de conmutarles qualesquiera votos, excepto solo el de Religión; la de habilitar, y restituir el derecho de pedir el debito coniugal, q u e por algún motivo, ó causa huviesen perdido, y la de revalidar cualesquiera Matrimonios, q u e se huviesen contraído con nulidad, siendo oculto el impedimento, y no siendo de Derecho natural, ó Divino. De todas estas facultades podrán usar VV uestras RR everencias en solo el tribunal de la Penitencia, quedando siempre salvas, y en su vigor las q u e antes de ahora les tenemos concedidas por el tiempo que durare en el Oficio de Comisario y Prefecto de Misiones, y durante n ues tra voluntad.

Y para que todo lo aquí ordenado, y concedido lo tengan más presente; en cada una de las Misiones se quedará una copia fielm en te sacada; y se remitirá este original á esta Misión con las firmas de todos los PP adres Conversores de esas diez Reducciones, para q u e nos conste de su recepción, y obedecimientos.

Dada en la Misión de la SS antísima Trinidad de Abapó, firmada de n ues tra mano, sellada con el Sello mayor de n ues tro Oficio, y refrendada de n ues tro Pro-Secretario, en veinte y uno de Agosto de mil setecientos noventa y seis a ño s.

Fr ay Ant oni o Comajuncosa.
Comis ari o y Pref ect o de Mis ione s

 

Lugar del Sello

 

Por M anda do del M uy R everendo P adre Prefecto

Fr ay Ignacio Tubau
Pro-Secret ari o.

179. Este Gobernador Intendente era Don Francisco de Viedma.
180. Este Melo era virrey de Buenos Ayres.
181. Ex Bull. 2 Innoc. n. 76, alias 112.


/ 37r / ENCYCLICA SEXTA,

Dirigida á los PP adres Conversores en ocasión que se les remitió el Cathecismo de la Doctrina Christiana en lengua Chiriguana, prometido en la Encyclica tercera.

Fr ay Antonio Comajuncosa de la Regular Observancia de N uestro P adre S an Francisco, Predicador, Comisario, y Prefecto Apostólico de las Misiones correspondientes al Colegio de Propag and a Fide de N ues tra S eñ ora de los Ángeles de la Villa de Tarija: á los RR everendos PP adres Conversores de dichas Misiones salud, y paz en N ues tro S eñ or Jesu Christo.

Por quanto es muy útil, y aun necesario, que en todas las Misiones se enseñe una misma Doctrina, y con unas mismas palabras, así en el Idioma Castellano, como en el de los mismos Indios (182), q u e están baxo n ues tra enseñanza, por pedirlo así ya la uniformidad, que debe ser propia de los que profesan un mismo Instituto, y están baxo el gobierno de unos mismos Prelados, y Superiores; ya la poca reflexión de los Indios, q u e hacen no poco reparo de qualquiera novedad por mínima que sea, particularm en te en lo tocante á la Doctrina Christiana: Por tanto, y en cumplimiento de lo q u e prevenimos, y prometimos en la Circular de 9 de Marzo del año pasado de 96, junto con estas n ues tras Letras firmadas de n ues tra mano, selladas con el Sello mayor de n ues tro Oficio, y refrendadas de n ues tro Pro-Secretario, remitimos á VV uestras RR everencias el Texto de la Doctrina Cristiana, y el Cathecismo por Preguntas, y Respuestas en ambos Idiomas, para lo qual nos hemos valido del / 37v / R everendo P adre Fr ay Pedro León de Santiago, al qual consideramos por el Sugeto más á propósito para esta versión, por quanto se ocupo muchos años en estudiar á fondo, aprender, y averiguar la mejor propiedad del Idioma Chiriguano. Por lo que pondrán VV uestras RR everencias el mayor cuidado en copiarlo con brevedad, y enseñarlo con toda exactitud á los Indios de su cargo: de suerte q u e quedando siempre en la Misión un Exemplar fielm en te traducido, y de buena letra, en todo tiempo se enseñe la misma Doctrina, y con unas mismas palabras, con atención á las Advertencias q u e están en el principio del Quaderno, y á la nota puesta en el fin del Texto. Y porque nuestros deseos son de servir á todos, y ayudarles en todo lo posible, para hacernos participante de los copiosos méritos q u e acumulan los P adres Conversores p ar a la vida eterna en la educación, instrucción, y enseñanza de los Catecúmenos y Neófitos; sin embargo de los muchos, y casi continuos negocios, á q u e debemos atender en cumplimiento de n ues tro Oficio, no satisfecho con remitirles ahora este Cathecismo, nos pondremos luego á ordenar, y escrivir otro Quaderno, en el qual hallaran en ambos Idiomas: Un breve exercicio quotidiano: los Actos de Fe, Esperanza, y Caridad; una instrucción práctica para administrar con fruto el Sacramento del Bautismo á algún Infiel, ó Cathecúmeno Adulto poco instruido, q u e se hallare en peligro de muerte; y si las ocupaciones nos dan lugar, pondremos también una breve explicación de los Santos Sacramentos por Preguntas, y Respuestas; y un Interrogatorio suficiente para administrar el de la Penitencia; ó lo dexaremos p ar a otra ocasión. Todo esto hacemos, y pensamos hacer, para ayudarles con mérito, servirles con fruto, y proporcionarles un método uniforme en la instrucción, y enseñanza de los / 38r / que recibimos baxo nuestra educación. Y para q u e nadie piense en lo sucesivo, q u e dicho Texto, y Cathecismo se puso, y observa según la voluntad de cada P adre Conversor; y sepan todos q u e es por disposición superior; en el principio del Quaderno q u e ha de quedar en cada Misión se escrivirán estas n ues tras Letras, que bolverán á n ues tra presencia.

Dada en la Misión de la SS antísima Trinidad de Abapó, en diez y siete de Enero de mil setecientos noventa y siete a ño s.

Fr ay Ant oni o Comajuncosa
Comis ari o y Pref ect o de Mis ione s

Lugar del sello

Por M anda do del M uy R everendo P adre Prefecto

Fr ay Ignacio Tubau
Pro-Secret ari o.

 

NOTA

A más del Texto y Cathecismo q u e aquí se mencionan, se les remitió otro Quaderno, en que iba en ambos Idiomas, El breve exercicio quotidiano: los Actos de Fe, Esperanza y Caridad: y la instrucción de q u e aquí se habla p ar a bautizar en el artículo de la muerte al Infiel, o Catecúmeno.

182. Conc. Lim. II, Part. 2, c. 2, Leg. 33, tit. 14, lib. 1, Rec. In.


/ 38v / ENCYCLICA SEPTIMA

Dirigida á todos los PP adres Conversores, anunciándoles la Segunda Visita general, q u e va á emprender, é instruyéndoles en lo que deberán denunciar en ella.

Fr ay Antonio Comajuncosa de la regular observancia de N uestro P adre S an Francisco, Predicador, Comisario, y Prefecto Apostólico de las Misiones pertenecientes al Colegio de Propag and a Fide de N uest ra S eñ ora de los Ángeles de la Villa de Tarija: á todos los RR everendos PP adres Conversores de ellas salud, y paz en N ues tro Señor Jesu Christo.

Siendo de n ues tra Obligación Visitar, en quanto sea posible, anualmente todas las Misiones de n ues tro cargo, y averiguar en tales Visitas el porte de vida, y costumbres de los PP adres Conversores, y el cumplimiento de las Christianas, Religiosas, y Apostólicas obligaciones de cada uno, junto con el descargo de todo lo q u e tienen á su cuidado, dirección, y administración así espiritual, como temporal: debemos prevenir, como efectivam en te, prevenimos á todos, y á cada uno de VV uestras RR everencias , que con el favor de Dios saldremos de esta Misión, para empezar nuestra Visita, á mediados de Marzo, y pasaremos á las de adentro á principios de Mayo, con el animo de continuarla hasta últimos de Junio, en q u e pensamos salir de la de Azero.

Esperamos de la Divina Bondad, q u e nada hallaremos q u e reprehender, por quanto estamos persuadidos, que aun / 39r / quando algunos se huviesen dexado vencer, y comprehender de alguna tentación puram en te humana, la caridad fraternal de los Compañeros, ó Vecinos habrá solidado las quiebras de esta tentación con la secreta corrección, en cumplimiento del grave precepto de Jesu Christo; el qual deseando, como ardientem en te desea, la salvación de todos (183) , manda á cada uno de los Fieles que si tuviese noticia de que alguno de sus Hermanos pecó, vaia, y lo corrija á solas, y que si fuese inútil esta su corrección, llame, y junte consigo á uno, ó dos de sus Hermanos, para corregirlo juntos, aunque sea con algún dispendio de su fama, por quanto es muy justo q u e esta se desprecie, para que se salve el Alma.

Pero si fuese tal n ues tra desdicha, q u e viésemos frustradas n ues tras esperanzas, ó porq u e los que cayeron no tuvieron quien los levantase, ó porque dado que alguno les huviese alargado la mano, no huviesen querido levantarse de su pecado, despreciando todo aviso, y toda corrección, ó revistiéndose de iniquas disposiciones para retraher, y embarazar el que alguno los corrigiese, y avisase ¿dexaremos á estos Hermanos en poder del Príncipe de las tinieblas, y miraremos con indiferencia su infelicidad, su desgracia, y su perdición?

¡Ay amados PP adres Míos! Jesu Christo manda, q u e si el que pecó no quiere enmendarse con la corrección de uno, ó de muchos Hermanos, se denuncie este rebelde á la Iglesia, al Superior (184), al que puede corregirle con más eficacia, y al q u e tiene poder para castigarle en caso se haga insensible á su paternal corrección. Precepto indispensable, que obliga á todos los fieles, y muy particularm en te á los Religiosos, en especial en tiempo de la Visita, en q u e su Superior hace una general inquisición sobre los / 39v / procedimientos de sus Súbditos, y manda que le descubran todas aquellas cosas q u e fuesen dignas de corrección.

No ignoramos, que si el Hermano delincuente está perfectam en te enmendado, y libre de todo peligro de recaher, ó que si no lo está, pero su pecado, q u e no daña más q u e á sí mismo, es muy oculto, y no hay peligro de q u e se publique, y hay esperanzas de que con la corrección fraternal se ha de enmendar, á ninguno es licito denunciarlo al Superior ni como á Juez, ni como á Padre, porq u e sería infamarle sin motivo, y sin necesidad, ni utilidad (185) , supuesto que con la corrección secreta, q u e puede, y debe aplicar, conseguirá la enmienda, y salud de su Hermano.

Pero tampoco ignoramos, ni VV uestras RR everencias deben ignorar, q u e si la enmienda del q u e ciertam en te se sabe que pecó está en duda, ó se dudase que la remoción del peligro de recaher; ó está en peligro de que su pecado se publique; ó no hay esperanza de que se logre enmienda alguna con la corrección fraternal, ó hay razones para dexarla de hacer, qualquiera q u e tenga cierta noticia del pecado de su Hermano está obligado en conciencia á denunciarlo al Superior prudente como á Padre, siempre q u e éste pueda aprovechar, y no dañar, como dice con S an Agustín el Angélico doctor Santo Thomás (186) : pues debe posponerse el corto detrimento de la fama, q u e con esta denuncia puede padecer, al provecho, y enmienda que se espera de la corrección hecha por el prudente, y caritativo Superior.

Tampoco ignoramos, ni VV uestras RR everencias deben ignorar, que si el pecado fuese público, ó amenazase grave daño á alguna Persona, ó dañase á la Comunidad, aun quando en estos dos últi- / 40r / mos casos fuese oculto, debe ser denunciado al Superior; y que si alguno lo pudiese suficientem en te probar, y no huviese una esperanza cierta, firme, é indubitable ve que con la oculta corrección se logrará la enmienda, y se evitaran todos los daños, no sólo tiene obligación á denunciarlo al Superior como Juez, aun quando huviese jurado q u e no lo denunciaría, sino también á acusarlo, como dice la común de los Autores con el mismo Angélico Doctor(187): Decimos si no huviese una Esperanza cierta, firme, é indubitable de que con la oculta corrección se logrará la enmienda, y se evitarán todos los daños ; porque haviendo esta esperanza, nadie puede acusar, ni denunciar al delincuente oculto, sin que haga de antemano esta fraterna corrección. Pero como los pecados q u e inficionan, y tiran á causar grave daño á otros, siempre se presume que con la corrección secreta no se han de enmendar, ni sus Autores los han de omitir(188); por esto el q u e lo sabe debe denunciar al que cometiere tales culpas, sin q u e le valga el pretexto de que con su corrección espera se ha de enmendar; porque la presunción contraria vence, y disipa esta esperanza: y siendo cierto, é indubitable el daño público, ó privado; que semejantes crímenes ocasionan, ó amenazan, es necesario: que se les aplique también un remedio cierto, é indubitable; y porque este rarísimam en te lo será la corrección fraterna, por esto está justísimam en te mandado, que sin preceder corrección alguna sean luego denunciados al Superior; pues es preciso adaptar las leyes á lo q u e más frecuentem en te sucede.

A vista de unas doctrinas tan ciertas, y tan generales ¿quién no se admira de ver la omisión q u e hay en cumplir estas sagradas leyes de la corrección, y de la denunciación? Ay / 40v / amados Hermanos! ¿Quántos Pecadores se enmendáran de sus vicios, si huviese un Hermano, que revestido de verdadera caridad, y observando el precepto de Jesu Christo, les arguiese, rogase, y reprehendiese oportuna, é importunamente con toda paciencia, y doctrina, como dice el Apóstol(189)? ¿Quántos trocarían sus escándalos en exemplos, y dexando de ser perniciosos á la Religión, la honrarían, y acreditarían con una práctica sólida de toda virtud, si los mismos Hermano, que notan sus excesos, y conocen ser inútiles, ó impracticables sus correcciones, diesen aviso al Superior, para q u e compadecido de la desgraciada suerte de aquellos infelizes les aplicase el suave remedio de sus paternales amonestaciones?

Más, ay Hermanos míos! que por una condescendencia criminal, ó por un temor frívolo, ó por una cobardía pueril, ó por una que quieren llamar piedad, y compasión, no siendo sino una verdadera crueldad, é impiedad, muchos delincuentes viven, y mueren en sus delitos, y la Religión Santa, q u e en otros sus Alumnos resplandece en virtud, y doctrina, se ve cada día más y más desacreditada por los q u e se hallan Reos de unos crímenes, ó escandalosos por su publicidad, ó perniciosos, é infectivos al bien común por el veneno q u e ocultamente difunden. ¡Qué dolor! ¡Perecer un Hermano entre las aguas de su iniquidad, por no haver quién le dé una tabla firme de una sólida, y eficaz corrección! Morirse desgraciadam en te el q u e se halla enfermo por la culpa, por no haver quien llame, y avise al Médico, q u e le puede dar la salud! Pero pregúntase: Y si aquel miserable cahe en el profundo de aquellas aguas, y del Infierno, / 41r / por no havérsele dado la tabla de la corrección ¿no pedirá Dios cuenta de la perdición de aquellas Alma al q u e no lo quiso reprehender, ó corregir? Y si muere eternam en te por no haverse llamado, ni avisado el Médico, q u e le podía dar la salud, ó con el bálsamo de la suavidad, ó con el cauterio del rigor ¿no pedirá Dios cuenta de esta irremediable muerte al que no quiso llamar, ni avisar al Superior? No lo duden, Hermanos, y Padres míos: Ipse impius in iniquitate sua morietur, sanguinem autem ejus de manu tua requiram(190).

A consecuencia de todo esto, y en cumplimiento de nuestra gravísima obligación, mandarnos á todos, y á cada uno de VV uestras RR everencias que en la próxima Visita, que vamos á emprender, nos avisen, y denuncien todos los pecados, excesos, desordenes, y crímenes, q u e ciertam en te supieren de alguno de nuestros Hermanos, según las doctrinas arriba expresadas, particularm en te los que fueren públicos, y los q u e inficionaren, ó causaren grave daño al bien común de la República, de la Religión, ó de nuestro Apostólico Instituto: y para q u e nadie ignore quales son estos crímenes perniciosos al bien común, y que necesariam en te se deben denunciar sin q u e preceda corrección alguna, debemos advertirles, q u e según los más graves Autores son(191): El crimen de heregía, el de lesa Magestad, la Simonía, el Sacrilegio, la dilapidación, ó destrucción de los bienes de la Iglesia, ó de la República, la conspiración, ó trahición, y todos aquellos delitos, que inficionan, desacreditan, ó causan grave daño al bien común de la Religión, como son: la Sodomía, los pecados contra naturaleza, y generalm en te el pecado contra castidad; la conspiración contra los Superiores, la maquinación contra la misma Religión, el hurto / 41v / notable, ó frecuentado, el sembrar discordias entre los Hermanos, la costumbre de infamar, desacreditar, y meter chismes entre los mismos; y otros semejantes.

Más deben estar persuadidos, q u e nuestro intento no es otro q u e procurar la enmienda de nuestros Hermanos, la salvación de sus Almas, el repaso y remedio de todos los daños, el mayor honor de n ues tro Apostólico Instituto, y la indemnidad, y decoro de n ues tra Seráfica Religión: y para conseguirlo les protestamos proceder en todo como Padre, hallando como esperamos la debida docilidad en los q u e fueren delincuentes; y solam en te en el caso de rebeldía, contumacia, é incorregibilidad nos veríamos precisados á proceder como Juez, lo q u e no sucederá con el favor de Dios.

Y queremos q u e estas nuestras Letras firmadas de nuestra mano y nombre, selladas con el sello mayor de n ues tro Oficio, y refrendadas de n ues tro Pro-Secretario pasen con la posible brevedad por todas las Misiones de n ues tro cargo, se lean con mucha reflexión, y se quede en cada una de ellas una copia fiel, para q u e sirva de norma, é instrucción á todos los PP adres Conversores para esta, y demás Visitas.

Dadas en la Misión de la SS antísima Trinidad de Abapó en diez y seis de Febrero de mil setecientos noventa y siete a ño s.

Fr ay Ant oni o Comajuncosa
Comis ari o y Pref ect o de Mis ione s

Lugar del sello

Por M anda do del M uy R everendo P adre Pref ec to

Fr ay Ignacio Tubau
Pro-Secret ari o.


/ 42 / ENCYCLICA OCTAVA,

Dirigida á todos los PP adres Conversores después de concluida la Visita, en q u e se les da noticia del Visitador Gen era l y algunas amonestacio ne s.

Fr ay Antonio Comajuncosa de la Regular Observ anci a de N uestro P adre S an Francisco, Predicador, Comisario, y Prefecto Apostólico de las Misiones del cargo del Colegio de Propag and a Fide de N ues tra S eñ ora de los Ángeles de la Villa de Tarija: Á los muy armados, y RR everendos PP adres Conversores de todas ellas salud, y paz en Nuestro Señor Jesu Christo.

Por la infinita Bondad de aquel Gran Padre de las misericordias, y Dios en todo consuelo hemos ya concluido la segunda Visita general de las veinte Misiones de nuestro cargo, gastando en ella más de medio año, padeciendo sudores, y fatigas, sustos y aflicciones jamás experimentadas, y disfrutando sin mérito alguno de la protección, y amparo de aquel Señor Omnipotente, que en las mayores angustias enjugó nuestras lagrimas, y en las mayores necesidades nos favoreció con el socorro necesario. Y por que en todo quanto hemos averiguado, y observado no hemos hallado cosa digna de mayor reprehensión, damos las gracias á Dios, y á VV uestras RR everencias por haverse conservado puros, é inmaculados entre tantos peligros, firmes y constantes en tantos trabajos, humildes y conformes en tantas indigencias, fieles y vigilantes en el cuidado de esas pobres Almas, y en todo poderosos para resistir al enemigo común q u e por todas partes ha tentado v ues tra constancia.

Si no fuésemos tan amigo de la verdad, como sinceram en te amante de su bien, en que nos complacemos, y alegramos por / 42v / Jesu Christo, podría parecer lisonja todo lo q u e acabamos de decir: pero es muy justo, que formemos de VV uestras RR everencias este juicio, porque así lo hemos observado en n ues tra Visita (192), porq u e los tenemos dentro de n ues tro Corazón, y porq u e conocemos que con el suio nos acompañan en n ues tros trabajos, y procuran complacernos en los descargos del Apostólico Ministerio. No nos engañamos, ni pretendemos engañar á los q u e queremos con entrañas de verdadera caridad. Dios es testigo del grande amor q u e profesamos á VV uestras RR everencias y de que les amamos en Jesu Christo con todo el corazón. Por esto siempre q u e nos acordamos de VV uestras RR everencias damos gracias á Dios, por las q u e tan liberalm en te derrama sobre sus Almas; siempre que hacemos oración, y ofrecemos el incruente Sacrificio les tenemos presentes; y con sumo gusto pedimos á Dios les proteja, y ampare en tantos peligros, y necesidades, suplicándole ante todas cosas aumente cada día su caridad, acompañándola de la prudencia, y discernimiento necesario en el manejo, y dirección de sus propias Almas, y de las q u e tienen baxo su cultivo, y educación, para q u e amen sólo lo q u e se debe amar, estimen lo mejor, y más conforme á la verdad, y entretanto q u e Jesu Christo los llama á juicio, se mantengan no sólo sin mancha de pecado, sino también llenos de buenas obras, y cargados de los preciosos frutos de sus Ap ostóli cas tareas.

Nuestra primera intención era pasar luego á la Cordillera, y desde el lugar de nuestra residencia dar á VV uestras RR everencias aquellas paternales exortaciones, q u e la humana debilidad ha menester para conservarse constante en el cumplimiento de sus deberes. Queríamos estar allí inmediatos, para tener mayor oportunidad de consolar, y servir á todos según los cortos alcanzes de nuestra insuficiencia. Estávamos haciendo las más efi- / 43r / caces diligencias para emprender este viage, quando en la llegada de este correo ha venido la tan deseada noticia de Comisario Visitador, y Presidente del Capítulo Guardianal, q u e se deberá celebrar en este Colegio, para cuyo Oficio viene nombrado en primer lugar el R everendo P adre Fr ay Francisco Mendiola, Conversor en la Florida. Esta circunstancia nos ha parecido muy suficiente para suspender n ues tro viaje, y mantenernos en el Colegio hasta q u e se haya realizado la elección de nuevo Guardián. No sabemos quando será: la distancia, en que dicho R everendo P adre se halla, y las diligencias q u e deben preceder á este acto, pueden retardarlo más de lo que deseamos. Pero no podemos dexar de exortarles en las entrañas de Jesu Christo, q u e en todo este tiempo se porten con tanta religiosidad, modestia, paz, y vigilancia, como si nos hallásemos aí presente. Guarden entre sí una perfecta unión, ayudándose unos á otros con verdadera caridad, q u e es vínculo de perfección: y procuren por todos los medios posibles conservar la paz, y quietud entre los Indios, la buena harmonía entre los Hermanos, la exemplar edificación entre Fieles, é Infieles, y el nombre más honroso entre toda clase de gentes, para q u e de n ues tra ausencia no se siga algún atraso, y las funciones del Ministerio produzcan siempre sus buenos efectos.

La expresada noticia del cercano Capítulo tal vez causará alguna conmoción en sus corazones. Este es regularm en te el tiempo, en q u e el Enemigo de la paz, y el común sembrador de discordias suele emplear todos sus esfuerzos en alterar, y conmover nuestras desordenadas pasiones. Si VV uestras RR everencias consideran la gravedad, é importancia de esta elección, las buenas, ó malas resultas q u e pueden seguirse de ella, y la terrible cuen- / 43v / ta que se deberá dar á Dios de la votación que se diere, fácilm en te conocerán, que este negocio más bien debe tratarse con Dios en la oración, que con los hombres, en quienes rara vez falta alguna indiscreta pasión. Por lo que deseando el mejor acierto, y movido del amor q u e les profeso les exorto en el S eñ or eviten toda conversación sobre esta materia, y traten con Dios este importantísimo asunto, para q u e nos inspire á todos lo más acertado, y nos dé un Prelado cortado á la medida de su corazón, y capaz de desempeñar todas las cargas de su Oficio, para su mayor gloria, y bien de todos. Todos tienen derecho á votar en esta elección; y porq u e no todos podrán asistir en ella, esperamos q u e los que vendrán traherán consigo el espíritu de verdad que les exortamos.

Y porque ya es tiempo de remitir á N ues tro R everendísi mo los Planes, y Estados abreviados de todas las Misiones de n ues tro cargo, los q u e queríamos recoger, y ordenar en esa Cordillera; no siendo ya esto posible, escríbannos VV uestras RR everencias quanto antes, y sin pérdida de tiempo el número de Christianos adultos de nueve años arriba (entrando en él hombres, y mugeres, casados, y no casados), el de los Párvulos Christianos de nueve años abaxo (incluiendo en el mismo numero varones, y hembras): y del mismo modo el número de Gentiles adultos, y el de Párvulos sin bautismo: y el numero de Matrimonios según la Iglesia, omitiendo el de los Bárbaros contrahídos á su uso, por no hacernos al caso. Estas son las únicas partidas, que nos remitirán luego, sin más palabras, ni explicaciones porq u e no las hemos menester. Y para q u e esta n ues tra Carta firmada de nuestra mano, sellada con el Sello mayor de n ues tro Oficio, y refrendada de n ues tro Pro-Secretario, llegue á noti- / 44r / cia de todos, pasará de una Misión á otra, según el orden de la margen, y desde la última vendrá á nuestras manos, juntam en te con las partidas arriba dichas, y firmada con sólo el nombre y apellido de uno de los PP adres Conversores respectivamente.

Dada en este Colegio de N ues tra S eñ ora de los Áng ele s de Tarija en cinco de Noviembre de mil setecientos noventa y siete años.

Fr ay Ant oni o Comajuncosa
Comis ari o y Pref ect o de Mis ione s

Lugar del sello

Por M anda do del M uy R everendo P adre Pref ec to

Fr ay Juan Ant oni o de la Quadra
Pro-Secretario

192. Ex Ep. ad Philip . 1 á v. 7.


/ 44v / ENCYCLICA NONA

En que se contienen los Decretos formados por el M uy R everendo P adre Comisario-Visitador del Colegio de Tarija Fr ay Fran cis co Mendiola en su Visita hecha en el mismo.

Fr ay Antonio Comajuncosa de la Reg ul ar Observ anci a de N uestro P adre S an Francisco, Pred icado r Ap ostóli co y Prefecto de las Misiones pertenecientes al Colegio de Propag and a Fide de N ues tra S eñ ora de los Áng ele s de la Villa de Tarija: á los PP adres Conversores de todas las mencionadas Misiones salud, y paz en n ues tro S eñ or Jesu-Christo.

Por quanto N uestro M uy R everendo P adre Comisario - Visitador Fr ay Francisco Mendiola, á fin de que todos los PP adres Conversores estuviesen inteligenciados de los puntos ordenados, y acordados en la Visita, que acaba de concluir, nos ha pasado copia de los Decretos hechos en ella, que son del tenor siguiente: =

En este Colegio de N ues tra S eñ ora de los Áng ele s de la Villa de Tarija en 14 días del Mes de Marzo de 1798, el M uy R everendo P Pred icad or Gen era l Ap ostóli co Fr ay Francisco Mendiola Comisario-Visitador tuvo por conveniente ordenar, y mandar lo siguiente: 1 º. Primeram en te que el Penitenciario asista á la Letanía, y lectura del punto de oración de la mañana. 2 º. Que las puertas de la Iglesia no se habrán por la mañana h as ta q u e se hayan tocado las Ave-Marías. 3 º. Que quando los religiosos salen del Colegio á Cuaresmas, ó Misiones de Fieles, ó Infieles, no vayan á despedirse al Pueblo de sus devotos; pues los Prelados surten / 45r / á los Religiosos mencionados de los necesario para el viaje; lo que practicarán al regreso así de las Quaresmas, como de dichas Misiones. 4 º. Que quando algún Religioso sale á la Villa á confesión, ó á otra precisa diligencia, no lleve de Compañero Corista alguno, para evitar así el q u e tomen conocim iento s excusados. 5 º. Que ningún Religioso moleste á los Seglares, á fin de que le paguen los portes de cartas, q u e enviare, ó recibiere del Correo; pues corre por cuenta de la Comunidad satisfacerlos; para evitar de esta manera correspondencias impertinentes, y quizá perniciosas. 6 º. Que no usen los Relig ioso s de Pañuelos encarnados, ó de otro color sobresaliente; y q u e el Prelado tenga cuidado de proveherlos de pañuelos honestos en color, y conformes á n ues tra pobreza. 7 º Que en los Sombreros no se usen cintillos, ni barbiquejos de seda, y mucho menos borlas, ni otros adornos, que sólo sirven á la vanidad: á lo que se añade, q u e por la misma razón no se permitan borlas en los remates de los cordones. 8 º. En orden á la tonsura, ó corona se observará puntualm en te lo q u e ordena el Estatuto General por estas palabras: La corona de los del Coro sea moderada, y á proporción, como conviene á los Religiosos, de tal suerte q u e haya entre ella, y las orejas tres dedos (193)9 º Que los Sábados, mientras se canta la Misa de Concepción, no se permita decir Misa privada alguna; sino q u e todos los Sacerdotes asistan á ella, y en quanto se pueda también los Religiosos Legos. =

Conversiones . 10 º. Á los Relig ioso s q u e cumplidos los diez años, ó q u e por legítima inhabilidad para seguir la vida Ap ostóli ca quisiesen incorporarse en alguna de estas Provin cia s no se les permita salir del Colegio h as ta que presenten al V enerabl e Discret ori o Patente de incorporación del Provin cia l respectivo. / 45v / Y si los q u e quisiesen desfilarse estuviesen en las Reducciones, deberán manifestar la d ic ha Patente de incorporación al P adre Comisario Prefecto, por cuya mano deberán solicitar, y pedir á este Discretorio las Letras testimoniales de sus méritos. 11 º Que los PP adres Conver sore s que son, y fueren en lo sucesivo, observen lo ordenado, y prevenido en la Circular del actual P adre Comisario Prefecto de Misiones de 9 de Marzo de 1796. 12 º. Que ningún P adre Conversor contrayga deudas para el sólo socorro de sus necesidades personales, quando su paga, ó satisfación haya de verificarse con la plata del Sínodo venidero, porq u e, pudiendo suceder q u e se ponga en la Misión otro Religioso q u e ocupe su lugar antes q u e d ic ho Sínodo se cobre, parece no hay razón, para q u e este haya de pagar las deudas q u e su antecesor contrajo, no solo para el socorro preciso de sus necesidades, sino tal vez para tratarse con más comodidad, y regalo del q u e corresponde á un Religioso Menor: y solam en te podrá permitirse esto al q u e entrase de nuevo poco antes de cobrarse los Sínodos; y con más razón, quando haviéndose cobrado estos poco antes que él entrase en la Reducción, y hallándola destituida de todo lo conducente para pasar religiosam en te la vida, se viese precisado á tomarlo al fiado p ar a solas las cosas necesarias, hasta el sínodo venidero. 13 º. Que el Religioso Conversor que (cumplido su decenio) quisiese desincorporarse de este Colegio, remita su petición en escrito al P adre Prefecto de Misiones con carta privada, en q u e le haga saber su pretensión, para q u e informando de sus servicios á este V enerable Discretorio, se le den las Letras testimoniales según su mérito. Y siendo el Pretendiente el q u e está encargado del gobierno de / 46r / la Misión, debe antes entregar por los Inventarios al sucesor quanto hay existente en Iglesia, Casa, y Estancia; y firmada la razón individual por ambos Relig ioso s, en duplicado, quedará con una el q u e entre al govierno, y la otra igual remitirá al Prefecto para su inteligencia. 14 º. Que el Prefecto de Misiones, q u e ahora es, y en adelante fuere, tenga por uno de sus principales objetos el gobierno temporal de las Reducciones, y á este fin lo encargue respectivam en te al q u e tiene más inteligencia para el adelantam ien to, aunq u e sea el menos antiguo de hábito; y al mayor no lo encargará mientras no esté bien informado de que se ha hecho capaz del manejo de las Chacras, y Estancias, é igualm en te asegurado que gobernará, y dirigirá bien la Misión. 15 º Que en la semana, en q u e le toca administrar los Sacram ento s al q u e está encargado del gobierno temporal, estando este legítimam en te ocupado en alguna faena, ó disposición de ella, supla el otro Conversor todo lo espiritual q u e ocurra; y aun deberá ayudar en lo temporal siempre q u e el principal se lo encargue, ó por estar en otra ocupación, ó para aprender el manejo temporal, á cuia instrucción deberán aplicarse los prácticos, é inteligentes, enseñando á los menores todo lo concerniente al buen gobierno de Vaquería, agricultura, y otras faenas mecánicas, como también de policía, educación, y otros asuntos públicos, á cuya enseñanza deberán sugetarse los menores con eficaz aplicación. 16 º. Que quando alguna India llegue á la Casa del Padre á pedir sal, queso, ú otras menudencias de las q u e acostumbran, las socorrerán en el umbral de la puerta del Recibidor, sin permitirlas entrar á / 46v / dentro. Y para q u e todo lo ordenado surta su debido efecto, mandó el dicho R everendo P adre Visitador se escriviese en el Libro de los Decretos Capitulares, y q u e se embíe á las Reducciones un tanto de lo q u e á ellas pertenece. Y para q u e todo conste, lo firmó de su mano y nombre, y lo mandó sellar, de que doy fe yo el infra escrito Secretario en dicho día, mes, y año.= Fr ay Francisco Mendiola Comis ari o-Visitador = Lugar del sello= Por mand ad o de S u P aternidad M uy R everen da Fr ay Juan Ant oni o de la Quadra Secret ari o de Visita =.

En el día veinte y dos de Marzo de mil setecientos noventa y ocho el M uy R everendo P adre Pred icado r Gen era l Ap ostóli co Fr ay Fran cis co Mendiola, Comis ari o Visitador, con acuerdo del V enerabl e Discret ori o de este Colegio de N ues tra S eño ra de los Áng ele s de la Villa de Tarija ordenó, y mandó lo siguiente. 1 º á los Relig ioso s q u e cumplidos los diez años, ó q u e por legítima inhabilidad para seguir la vida Ap ostóli ca, se bolviesen á sus Provincias de España, determinamos q u e se les concedan seis meses de termino desde la salida del Colegio hasta su embarque; y si no se pudiese verificar en d ic ho tiempo el embarque, deberán enviar certificación de su imposibilidad, del Guard iá n del Convento de Buenos Ayres, ó Montevideo para q u e esta Comunidad los tenga por incorporados en los Sufragios. Estos Sufragios se entienden solam en te en quanto á las Misas rezadas, q u e respectivamente les correspondían según los años de Colegio, las q u e esta Comunidad sola les aplicará sin gravamen de esta Provincia, y de los Colegios, con quienes tiene hermandad. Y lo mismo se hará siempre que mueran antes de desembarcar en alguno de los Puertos de España; por lo q u e tendrán cuidado dichos Relig ioso s de escrivir desde allí á sus Provincias, y / 47r / juntam en te al Colegio, dando parte de su arribo á tal Puerto. 2 º. Los que caminan para España, mientras dura el camino de tierra, aplicarán por las obligaciones del Colegio seis Misas por mes, y los Legos una Estación diariamente hasta llegar á algún Puerto de España. 3 º Y si constare que alguno de los así desfiliados de este Colegio no se embarcare en dicho tiempo por andar vagueando de una á otra parte, ó culpablem en te se hubiere detenido en las Ciudades de la Plata, Potosí, Salta, Buenos-Ayres, ó en algún otro Puerto, pasados los seis meses no se le aplicarán los indicados sufragios. 4 º. Los Religiosos que vienen de España para este Colegio gozarán de los sufragios, en el modo arriba dicho, desde el día, con que salen de sus Provincias. 5 º A los Relig ioso s de las Provincias de la América se les harán los sufragios en este Colegio, si murieren después de despachados por su Prelado Local al cumplimiento de las Letras Patentes q u e el P adre Guardián de éste les haya librado. Y quando por haver cumplido el decenio, por haverse inhabilitado, ó por otro motivo pidieren, ó se les diese su desfiliación, no estará el Colegio obligado á los dichos sufragios desde la hora en q u e se les haga saber estar desfiliados, y se les entreguen las respectivas Certificaciones para su regreso. 6 º El P adre Guard iá n quando le pareciere conveniente, dará orden para q u e los Confesores más mozos confiesen en el Claustro, y los más antiguos en la Iglesia, sin que por la dicha disposición se pueda alguno dar por quexoso; pues no se ha de tener por impertinente en este Colegio una Máxima, q u e tienen, y observan, como prudente, y justísima Ley, en muchos Provincias de n ues tra Orden. 7 º Quando pidieren algún P adre Confesor determinadam en te, el Pre- / 47v / lado lo podrá conceder, si le pareciere, ó negar si lo juzgare conveniente, sin q u e por esto puedan quexarse de la determinación del Prelado; pues es injusticia querer coarctar la autoridad, q u e de Dios tienen estos, para condescender al gusto, o petición muchas vezes impertinente de un particular. Y para q u e todo lo aquí ordenado tenga su devido cumplim ien to, su P aternidad M uy R everenda lo firmó junto con los PP adres Guard iá n y Discretos en el sobred ic ho día, mes, y año, de que doy fe. = Fr ay Franc isc o Mendiola Comis ari o Visitador. = Fr ay Valentin del Campo Guard iá n. = Fr ay Ant oni o Comajuncosa Comis ari o y Pref ect o de Misiones = Fr ay Man ue l de la Concepcion Ex-Guard iá n. = Fr ay Juan Ferrer Ex-Guard iá n = Fr ay Sebastián Cuenca Discreto = Fr ay Ant oni o Cifre Pro-Discreto = Fr ay José Neves Pro-Discreto= Por mand ad o de su P aternidad M uy R everenda Fr ay Juan Antonio de la Cuadra, Secretario de Visita =.

Y por que los números 10 y 13 del primer Decreto están destituidos de aquella claridad, y expresión q u e tal vez podrían necesitar los menos inteligentes; Por tanto declaramos, q u e quando algún Religioso Conversor quisiese incorporarse á alguna de estas Provincias, primeram en te pedirá al respectivo P adre Provincial la incorporación; obtenida su Patente, escrivirá su presentación pidiendo al P adre Guard iá n y V enerable Discretorio las Letras testimoniales para efectuar dicha incorporación, luego remitirá al P adre Comis ari o Pref ect o de Misiones dicha Patente del P adre Provincial, y juntam en te su presentación escrita (para q u e disponga á quien se ha de colocar en su lugar, y lo q u e fuere conveniente); y finalm en te el P adre Comis ari o Pref ect o remitirá al mencionado P adre Guardián, y Discret ori o la sobredicha Present aci ón, y Patente para / 47v / que se sirvan dar las Letras Testimon iale s q u e solicita. En esta inteligencia, y en cumplimiento de nuestra obligación; exortamos á todos VV uestras RR everencias á la fiel observancia de las disposiciones contenidas en los susodichos Decretos: y para que no se borre la memoria de lo q u e en ellos se ordena, concede, y dispone, en virtud de estas n ues tras Letras firmadas de nuestra mano, y nombre, selladas con el sello mayor de n ues tro Oficio, y refrendadas de n ues tro Pro-Secretario, mandamos, que pasando de Misión en Misión por el orden de la margen, y luego de haverse leído con la debida atención, se escrivan enteram en te en el Libro de Patentes de cada una de ellas.

Dadas en este Colegio de N ues tra S eñ ora de los Áng ele s de Tarija en veinte y quatro días del mes de Marzo de mil setecientos noventa y ocho años.

Fr ay Ant oni o Comajuncosa
Comis ari o y Pref ect o de Mis ione s

 

Lugar del sello

P or Mand ad o de S u P aternidad M uy R everenda

Fr ay Juan Ant oni o de la Quadra
Pro-Secret ari o.

 

193. Stat. Gener. Cap. 3, tit. De las vestiduras , n. 23.


/ 48v / ENCYCLICA DECIMA

En que se remite á todos los PP adres Convers ore s el certificado del R everendo P adre Guard n, en q u e N uestro R everendísi mo P adre Comis ari o Gen era l de Indias da noticia, y traslado del Rescripto de S u Santidad sobre la condenación, y conmutación de Misas adeudadas, y no cumplidas. Se da quexa de la desatención con q u e algunos respondieron á la petición q u e les hacía el R everendo P adre Guard n de seis Misas más p ar a los difuntos Relig ioso s que ocurrieron. Y se les pide el Padrón.

Fr ay Antonio Comajuncosa de la Reg ula r Observ anci a de N uestro P adre S an Fran cis co, Pred icado r Gen era l Ap ostóli co, Comisario y Prefecto de las Misiones del cargo del Colegio de Propag and a Fide de N uestra S eño ra de los Áng ele s de la Villa de Tarija: á todos los RR everendos PP adres Conversores de las Misiones de su dirección salud, y paz en N uestro S eñor J esú C hristo .

Por quanto nuestro R everendo P adre Guard iá n nos remitió el adjunto Certificado, para el consuelo, y alivio de todos aquellos Religiosos, que estuviesen gravados con la carga de Misas en las circunstancias, q u e en el se expresan: Por tanto VV uestras RR everencias lo leerán con toda reflexión para los efectos q u e les convengan, devolviéndonos la original con la atestiguación de haverlo cumplido.

Y porque llegó á n ues tra noticia la desatención, con q u e algunos religiosos respondieron á n ues tro R everendo P adre Guard iá n al suplicarles se sirvieran aplicar seis Misas más cada mes para exonerarse de la mucha carga que tenía por los muchos Difuntos Religiosos q u e havían ocurrido así de dentro, como de fuera del Colegio; no avergonzándose algunos de publicar baxo su firma los defectos de sus Hermanos; y excusándose los más por fal- / 49r / tarles el vino: devemos en conciencia prevenir á VV uestras RR everencias , y advertirles, que aun quando no fuese de justicia la aplicación de dichas Misas, siendo para los Religiosos Difuntos, como lo podríamos fácilm en te manifestar; á lo menos en semejantes suplicas deben responder con aquella sumisión, y respeto, q u e se deben á un Prelado(194) , condescendiendo siempre á unas peticiones tan justas, aunq u e sea con la prudente dilación, q u e puede ocasionar la indigencia, ú otra causa razonable, la que regularm en te no puede serlo la falta de vino, pues ésta las más de las vezes se atribuirá á desidia, ó á poca devoción; pues q u e esta prevención, ó provisión, por ser de las más necesarias al cumplimiento de su Ministerio, debe siempre preferirse á todas las demás, que más sirven á la comodidad, ú utilidad, que á la necesidad.

Finalm en te hallándonos ya próximos á formar los Planes de todas las Misiones, para remitirlos á n ues tro R everendísi mo P adre Comisario Gen era l de Ind ia s, nos remitirán quanto antes el correspondiente á cada Misión, diciéndonos el numero de Christianos Adultos, el de Cristianos Párvulos, el de Adultos Infieles, el de Párvulos sin Bautismo, el de Matrimonios por la Iglesia, el de Ganado Vacuno, y el de Ovejuno, Cabrio, Mular, y Caballar.

Y estas n ues tras Letras firmadas de n ues tra Mano, y nombre selladas con el sello mayor de n ues tro Oficio, y refrendadas de n ues tro Secretario juntam en te con el adjunto Certificado, pasaran de Misión en Misión por el orden de la margen, certificando sus PP adres Conver sore s con su firma haverlas leído, y héchose cargo de todas ellas.

Dadas en esta Misión de la S antísi ma Trinidad de Abapó / 49v / en dos de Octubre de mil setecientos noventa y ocho.

Fr ay Ant oni o Comajuncosa
Comis ari o y Pref ect o de Mis ione s

Lugar del sello

P or M andado del M uy R everendo P adre Prefecto

Fr ay Ignacio Tubau
Secret ari o.

Nota . En virtud de la facultad concedida por N uestro SS umo P ontífice Pío VI N ues tro R everendísi mo P adre Comisario Gen era l de Ind ia s Fr ay Pablo de Moya determinó: Que los Relig ioso s Difuntos q u e finaron con carga de Misas, q u e no pudieron decir, y no existía la competente limosna, quedan absueltos: Que á los Relig ioso s vivos gravados con carga de Misas, cuya limosna hayan gastado, y no existía, se las reduce en q u e por cada 20 Misas que deban rezen un Oficio entero de Difuntos. Y que por las Misas manuales de las Comunid ade s así cantadas, como rezadas, cuya limosna se ha consumido en la manutencion de los Relig ioso s, como por las perpetuas tanto rezadas, como cantadas, cuyos fondos se han perdido, ó disminuido, haga el Guard n con el Discret ori o lo q u e tenga por más conveniente, arreglandose en lo q u e pueda á las Sinodales de cada Obispado, práctica de estos Paises, y circunstancias de utensilios. Pero no vale esta composición para las Misas q u e hayan adquirido después de tener la noticia de esta gracia.

194. vide Clericat. Tom. 1. lib 3. De Sacrif. Miase, Decis. 36, n. 23, fol. 122.



/ 50r / ENCYCLICA UNDECIMA

En que se dispensa á los PP adres Conversores para que en el Adviento, y Quaresma puedan comer carne los Domingos, Lunes, Martes, y Jueves, guardando la forma del ayuno.

Fr ay Antonio Comajuncosa de la Reg ul ar Observ anci a de N uestro P adre S an Francisco; Pred icado r Gen era l Ap ostóli co, Comisario, y Prefecto de las Misiones del cargo del Colegio de Propag and a Fide de N uestra S eño ra de los Áng ele s de la Villa e Tarija: á todos, y á cada uno de los PP adres Conver sore s de las sobredichas Misiones salud, y paz en Nuestro Señor Jesu Christo.

Por quanto la pobreza de las Misiones, la dificultad en adquirir alimentos quadragesimales, y la necesidad de conservarse. Los PP adres Conversores en salud, y robustez para suportar los continuos afanes, en que deben ocuparse en cumplimiento de su Apostólico Ministerio, nos parecen suficientes motivos, para q u e en el Adviento, y Quaresma puedan comer carne: Por tanto, usando de la facultad, que sobre este particular nos tiene concedida á todos los Comisarios Prefectos de Misiones N uestro SS umo P ontífice Pio Sexto (cuya vida conserve el S eñ or en paz, y prosperidad) en su Breve de 13 de Marzo de 1792, dispensamos á todos, y á cada uno de VV uestras RR everencias por todo el tiempo que permaneciéremos en n ues tro Oficio de Comisario Prefecto, para que todos los Domingos, Lunes, Martes, y Jueves del Adviento (que empieza á 2 de Noviembre) y de la Quaresma, excepto la Semana Santa desde el Domingo de Ra- / 50v / mos inclusive, puedan comer carne al medio día (y en los Domingos también en la Cena) guardando en lo demás la forma del ayuno: pero les suplicamos, q u e cada vez que usen de esta gracia rezen una vez la Oración del Padre nuestro para la Propagación de la S an ta Fe Cathólica, y socorro de la Santa Iglesia, y su actual Cabeza visible en las presentes necesidades: y les rogamos que teniendo los suficientes alimentos quadragesimales, manifiesten su espíritu de mortificación, y penitencia en la abstinencia de los manjares q u e les dispensamos, dexando á su piedad, y devoción la execución de este saludable consejo.

Y estas nuestras Letras firmadas de n ues tra mano, y nombre, selladas con el Sello mayor de n ues tro Oficio, y refrendadas de n ues tro Secretario, pasaran por las Misiones por el orden de la margen, y sus PP adres Conver sore s pondrán su sola firma, en señal que llegaron á su noticia, y de la última volverá á n ues tras manos.

Dadas en esta Misión de N uestra S eño ra del Carmen de Cabeza en doce de Octubre de mil setecientos noventa y ocho.

Fr ay Ant oni o Comajuncosa
Comis ari o y Pref ect o de Mis ione s

Lugar del sello

P or M andado del M uy R everendo P adre Prefecto

Fr ay Benvenuto Vidal
Pro-Secret ari o.



/ 51r / ENCYCLICA DUODECIMA,

En que se anuncia á todos los PP adres Conversores la tercera Visita general de todas las Misiones.

Fr ay Antonio Comajuncosa de la Regular Observancia de N uestro P adre S an Francisco, Predicador General Ap ostóli co, Comisario y Prefecto de las Misiones del Colegio de Propag and a Fide de N ues tra S eñ ora de los Áng ele s de la Villa de Tarija: Á todos los RR everendos PP adres Conver sore s de ellas salud, y paz en N ues tro S eñ or Jesu Christo.

Siendo ya tiempo de emprender la tercera Visita general de todas las Misiones á n ues tro cargo, y de averiguar la vida, y costumbres de cada una de los PP adres Conversores, su manejo, y aplicación en el cumplim ien to de sus deberes, y el estado así espiritual como temporal de cada una de las Misiones de su cargo, para aplicar los medios conducentes ó á la corrección, y enmienda de los malos procedimientos, ó al mayor adelantamiento de lo que se huviese bien obrado; debemos prevenir, y en virtud de estas n ues tras Letras prevenimos á todos, y cada uno de VV uestras RR everencias q u e con el favor de Dios saldremos de esta Misión, para empezar dicha Visita, en la infra octava de Pascua de Resurrección; y pasaremos á las de adentro á mediados de Abril con el animo de continuarla hasta mediados, ó fines de Mayo, en que pensamos estar algunos días en la de Azero, para disponer el viaje / 51v / por entre los Bárbaros á las de Salinas, é Itau; y de estas pasaremos á nuestro Colegio; y evacuados que estén los varios asuntos relativos á Misiones, caminaremos para la de Centa. En el mismo tiempo administraremos el Sacram en to de la Confirmación á todos los q u e etuviesen dispuestos para recibirlo, y examinaremos no solo á algunos Indios para ver su aprovecham ien to en Doctrina Christiana, sino también en aquellos PP adres Conversores, que para la administración del Sacram en to de la Penitencia no tuvieren más licencias de la Orden que las que sacaron de sus respectivas Provincias, según lo ordenado en la última Circular de n ues tro M uy R everendo P adre Guardián, en virtud de lo declarado por N ues tro R everendísi mo P adre Comisario General de Indias.

Y porque en n ues tra Circular de 26 de Febrero del año pasado de 1797 diximos quanto es necesario saber en orden á denunciar lo q u e se debe en el tiempo de la Visita, supuesto que en cada Misión hay una fiel Copia de ella, mandamos á VV uestras RR everencias que inmediatam en te la lean, y se enteren bien de su contenido, para que cada uno cumpla su obligación en este particular y no alegue ignorancia ni en n ues tra presencia, ni en la de aquel Supremo Juez, q u e les pedirá estrecha cuenta el perjudicial silencio, que en la presente ocasión guardasen.

Desde luego sería muy grande n ues tra alegría, si en todo el curso de n ues tra Visita no hallaremos sino Ovejas mansas, pacíficas, y humildes del escogido Rebaño de Dios, varones selectos, santos, y dignos del amor, con q u e Dios ama á los q u e se hallan libres de malicia, de engaño, de si- / 52r / mulación, de envidia, y de detracción; y Religiosos perfectos, que revestidos de entrañas de misericordia, de benignidad, paciencia, y mansedumbre, se huviesen siempre sobrellevado mutuam en te, condonándose los agravios, q u e tal vez dieron motivo á alguna quexa, y como profesores de la santidad se hallasen penetrados de la verdadera caridad, q u e es aquel precioso vinculo de perfección, con q u e se unen las voluntades, se concuerdan los pareceres, y se destierran las emulaciones, las venganzas, los engreimientos, las intrigas, las embidias, los resentimientos, los malos juicios, y todo lo que puede embarazar su tolerancia en los trabajos, su sufrim ien to en las injurias, su confianza en las divinas recompensas, y la velocidad de su curso en el exacto cumplimiento de sus obligaciones: porque en este caso tendríamos la singular complacencia de darles las gracias, y de exortarles como amante Padre á la perseverancia en una tan laudable como gloriosa carrera.

Pero si por n ues tra desgracia hallásemos á alguna Oveja errante, que apartada de Dios, y de su gracia, caminase á la perdición, por quererse dexar llevar de la vanísima vanidad de sus depravados antojos, ó á alguno Religioso, que pagado de sí mismo, é idolatrando en sus dictámenes, fuese vano, sobervio, desobediente, seductor, perturbador de la paz, fomentador de discordias, holgazán, desidioso, ó profesor de alguna de las tres capitales máximas del Mundo: sería ciertam en te el objeto de n ues tra compasión, y sentiríamos el vernos en la indispensable precisión de exercitar nuestro zelo en corregirlo, increparlo, y persuadirle volviese en si, y tratase de cumplir sus deberes, valiéndonos de los ruegos / 52v / hasta ser importuno, y usando de todo el rigor de nuestra autoridad, si fuese preciso, para salvar á su Alma. Pero esperamos en el Señor, que no nos veremos en esta precisión, y aunque nos viésemos en ella, no nos causaría mayor admiración: porque si en unas tan cortas familias como las de Adán, y Noé huvo en aquella un Caín, y en esta un Cam; si en la de Abraham huvo un Ismael, y en la de Isaac un Esaú, si en el Sagrado Colegio de los Apóstoles huvo un Judas, y en el mismo Cielo prevaricó la tercera parte de los Ángeles ¿quién havía de admirarse q u e en estas soledades inundadas de tentaciones huviese alguno q u e por su miseria huviese caydo en alguna desgracia? No, Hermanos muy amados: aunque encontraremos á alguno q u e excediese en crueldad a Caín, en impiedad á Cam, en ferocidad á Ismael, en temeridad á Esaú, en alevosía á Judas, y en malicia á todos los Espíritus infernales, no nos admiraremos; antes al considerar que es n ues tro Hermano nos compadeceremos de su desdicha, y por lo mismo, confiando en su docilidad, nos valdremos de los medios más suaves para levantarlo á mejor suerte; y consiguiéndolo, como lo esperamos, nos ahorraremos del laborioso trabajo de formar procesos, y de molestar al que quisiéramos gozase de verdadera tranquilidad.

Entretanto nos encomendaran á Dios, para que con todo acierto prosigamos nuestra Visita, y bolvamos á estas Misiones con Felicidad. Y estas nuestras Letras firmadas de n ues tra Mano y nombre, selladas con el sello mayor de n ues tro Oficio, y refrendadas de n ues tro Secretario, las mandaran pasar sin demora alguna de una Misión á la otra / 53r / por el orden de la margen, y de la última bolverán á n ues tras manos con las firmas de todos los PP adres Conversores.

Dadas en la Misión de la Santísima Trinidad de Abapó en cinco del mes de Marzo de mil setecientos noventa y nueve a ño s.

Fr ay Ant oni o Comajuncosa
Comis ari o y Pref ect o de Mis ione s

Lugar del sello

Por Mand ad o del M uy R everendo P adre Prefecto

Fr ay Ignacio Tubau
Secret ari o.

 

 

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